Las escaleras y barandas de
interior o exteriores, por su volumen y funcionalidad, se convierten en un
elemento determinante de su ambiente cercano. La extensa variedad de
materiales y la amplia gama de estilos arquitectónicos en los cuales
se diseñan y construyen demandan la intervención de profesionales y
artesanos muy calificados. Esto por una razón fundamental, las
escaleras deben cumplir cabalmente con una doble función: la
esencial, de comunicar dos plantas o niveles y la estética o
decorativa, no por ello menos importante.
Esta doble
prestación, a diferencia de otros elementos decorativos o
arquitectónicos, no se altera con el paso del tiempo o de las modas,
en general una escalera se construye una sola vez y acompaña hasta
el final a la propiedad que la contiene.
Esta
característica requiere que se le
dedique un tiempo razonable y
necesario de estudio para su desarrollo estético y estructural
pudiendo ser las escaleras no solo de madera maciza, sino también
combinando estructuras de hierro o diferentes metales con madera.
Un ejemplo de ello sería una base
estructural en hierro o concreto, peldaños en madera, parales o
barrotes en hierro forjado y pasamanos en madera. Esta
combinación nos ofrece mayores posibilidades de diseño y, en
consecuencia, una mayor exclusividad en cada producto.
De esta
forma, la mejor opción será aquella Escalera que provea la
seguridad necesaria, por ejemplo, cuando la casa esté habitada
por niños; la máxima duración, para soportar su uso continuo y
fuertes cargas; la mejor comodidad, quizás para ayudar a
sostener a alguien de edad avanzada o, simplemente, para un uso
descansado.
Por todo esto y
por la experiencia acumulada con el paso de los años y las obras, en
MaderFormas estamos en condiciones de ofrecerle la mejor solución a
sus requerimientos de espacio, funcionalidad, estética, duración y
precio.
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